PRIMERA PLANA

GRITENSE ASPIRA SER AUTORIDAD DE LA UNIVERSIDAD DEL DESARROLLO POSIBLE Y NECESARIO

Con los requisitos de ley

GRITENSE ASPIRA SER AUTORIDAD DE LA UNIVERSIDAD DEL DESARROLLO POSIBLE Y NECESARIO 

  La Universidad de Los  Andes demanda proyectos alternativos, de ampliación de la autonomía académica, administrativa, de recursos económicos  y de poder participativo de todos los miembros que la integran.
 
Teresa Omaña Martínez
@teresaomana03
 
Reconocer a la mujer a través del tiempo ha sido una  tarea complicada, ya que romper los estereotipos impuestos por la sociedad es parte de la brecha que aún ronda en ella. No obstante, continúa luchando para poner punto final a estas controversias.
La mujer ha demostrado que puede encajar  en un sinnúmero de actividades reservadas para el hombre, entre ellas las del campo laboral. La inserción femenina en este escenario ha generado resistencia, ha traído varios supuestos de discriminación tanto en el sector privado como en instituciones públicas provenientes del sexo masculino e inclusive de las propias mujeres al plantearse conflictos de competencia entre ellas.

Si bien es cierto se ha evolucionado para bien, los cambios son insuficientes en cuanto a la igualdad de oportunidades para que la mujer pueda insertarse con amplitud, por ejemplo, en altos cargos gerenciales o en cargos de elección popular, aunado a una limitada influencia de ellas en la toma de decisiones, por ser subestimadas desde el punto de vista personal o profesional.

Maira Duque sale al ruedo en Mujeres que lideran a Mérida. A través de una conversación sostenida, ella apuesta a dar siempre lo mejor de sí misma, a pesar de las dificultades y cortapiés que surgen en lo personal y profesional; las situaciones que le ha tocado vivir las ha ido sorteando con tenacidad, constancia, creatividad y conocimientos.

A través de los años Maira viene abriendo puertas para dejar huellas en dos campos contravenidos: el educativo y el jurídico; en ambos ha hecho carrera profesional, bajo figura de formación a lo largo de la vida. Se mantiene en una lucha  constante, pone todo su empeño en cada una de las etapas que con responsabilidad le ha tocado hacer frente, en muchos casos rompiendo barreras  para poder surcar y avanzar por nuevos caminos.

Maira Duque nació en un pueblo que en tiempos antepasados se denominó La Ciudad de Los Humogrias, La Ciudad del Espíritu Santo, La Ciudad de La Grita, divisada  en el siglo XVI por buscadores del Dorado, entre otros por Rodrigo del Río, Juan Rodríguez Suárez y Pedro Villarroel. Hoy La Grita es reconocida por el Consejo Legislativo del estado Táchira como La Primogenitura  histórica  de La Ciudad de La Grita, ratificada  en Sesión Ordinaria del 2 de mayo de 2024 por votación unánime  y con la solemnidad del asunto por iniciativa de la Sociedad Bolivariana de La Grita, municipio Jáuregui del estado Táchira.

De esta historia, Maira hace recordatorios de los slogan de como también se le llama: La Grita tierra del Espíritu Santo, del Liceo Militar Jáuregui, del Colegio Santa Rosa de Lima, de escultores, de pintores, de músicos, la Atenas del Táchira. Un espacio geográfico de donde son sus padres, una familia conformada por padre, madre, cuatro hijos y ampliada por tíos, nietos, sobrinos, primos y relativos.

Cristo amoroso que en la cruz clavado, tu pecho muestras por mi amor herido. Lava en tu sangre con eterno olvido la mancha torpe de mi vil pecado.

Maira Duque se ha dedicado a la docencia, la investigación y el libre ejercicio de la abogacía, con lo que progresivamente ha ido conquistando espacios. Ha sido una luchadora incansable, venciendo desafíos para ser reconocida como profesional integral y suficientemente capacitada para desempeñarse en las áreas universitarias de docencia y de dirección institucional.

En su proceder personal se define como una mujer optimista, de mucha fe, de familia, de temple, decidida, comprometida y muy cercana a la situación que se vive en cada uno de los eslabones universitarios. Se visualiza haciendo gestiones a nivel nacional con el propósito de mejorar las condiciones de los trabajadores y de los estudiantes universitarios.

A lo largo de su vida, Maira ha combinado su vida familiar con su formación académica y ejercicio profesional, transmitiendo a sus seres queridos el valor del esfuerzo, la honestidad, el trabajo y la búsqueda del bienestar, teniendo como norte hacer el bien donde quiera que se esté.  Considera que, a pesar de todas las dificultades, se debe mantener firme el propósito de vida y los principios que nos guían, ser mujer no puede ser sinónimo de desigualdades, ni por más ni por menos, pues como seres humanos las mujeres merecen tanto respeto, consideración y reconocimiento como los hombres.

Confiesa que en la Universidad de Los Andes existen algunos reductos de discriminación, porque cuando una mujer quiere entrar a participar en los órganos de poder se encuentra con trabas, sin importar que su currículum sea igual o superior al de sus pares. El mal trato, los atropellos y los abusos contra las mujeres, hacen también acto de presencia en el recinto universitario sin que puedan visibilizarse y/o atenderse correctamente; muchos secretos a voces  circulan por los pasillos universitarios, algunos no se denuncian por temor a represalias y aunque existen organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres su margen de acción es incipiente en comparación con el dominio de las autoridades y la atrofia que sufre el sistema de justicia. “Las mujeres como seres humanos necesitamos ser respetadas, que no se nos prive de nuestros derechos”.

La jurista y docente de la ULA  obtuvo su título de pregrado en la Universidad Católica del Táchira, San Cristóbal, estado Táchira, formación que la hace poseedora de la credencial de Abogado. Posee la experiencia  para ahondar en temas inherentes a los sistemas de justicia y educativo y sus crisis. Es por esto que maneja las  herramientas para ejecutar metodologías, técnicas que permitirán  poner en marcha y lograr una nueva visión de lo que significa el sistema educativo universitario y jurídico.

La Universidad Católica del Táchira es una comunidad de intereses espirituales que reúne a sus miembros. Está enraizada en el corazón de la región andina, trabaja por la integración de los pueblos y contribuye al fortalecimiento de la cultura y la paz.
Esta formación la fue ampliando en la Universidad Católica Andrés Bello con su especialidad en Ciencias Penales y Criminológicas, luego con su Magister en Ciencias Políticas de la Universidad de Los Andes y finalmente, con su Doctorado en Derecho de La Universidad Externado de Colombia.

Resalta la académica que en la ULA se aprecia el desgaste de liderazgo por quienes dirigen actualmente esta institución, así como el  deterioro comunicativo de estos con los entes gubernamentales, entre otros;  por tanto, considera  importante  un cambio de actores con propósitos definidos  para ejecutarlos  en equipo. A la vez, invoca la unión para que en equipo se puedan lograr esos propósitos, pues de otra manera sería como “lanzar flechas en varias direcciones sin llegar a ninguna parte, y esto es preocupante”.

Maira Duque expresa que se debe luchar por la universidad permanentemente para revertir los vicios que  existen en esta, por ejemplo, los que ella vivió en el concurso de oposición de la ULA. En tal sentido, hace mención a los modos cómo se desarrollan las actividades académicas en la actualidad, en las que, las formas, la calidad educativa, el orden, las cuentas, la transparencia y la institucionalidad  están siendo afectadas.  Es así como insiste en la reinstitucionalización de la universidad.

En su reflexión, Duque recordó que desde que ingresó a la docencia en la ULA siempre ha tenido que luchar contra muchos vicios que circundan en ella. Su propio concurso fue ganado a pulso en medio de una lucha contra fuerzas internas dañinas. Luego de dos años de recursos y acciones para dar transparencia al mismo, logra participar bajo la evaluación de un distinguido jurado externo, y al ganarlo, las élites vencidas hicieron lo posible para montarle barreras a su ascenso en la carrera universitaria; no obstante, esto no ha impedido su evolución profesional, pues ya alcanzó el máximo escalafón de la carrera docente con su ascenso a Profesora Titular.

En este devenir, participó en un concurso internacional para investigadores promocionado por la Embajada de Canadá en Caracas, lo ganó y viajó a Toronto a realizar estudios sobre Criminalidad Organizada. Más tarde se postuló para una beca doctoral ofrecida por la Universidad de Los Andes, logrando un cupo en la Universidad Externado de Colombia, en la que alcanzó su título de Doctora en Derecho con énfasis en Derecho Penal Empresarial.
El ascenso académico es obligatorio. Su incumplimiento puede ser calificado como causal de remoción. Pero, la dinámica universitaria es en extremo compleja y el poder universitario es elástico y acomodaticio, todo lo cual ha desvirtuado por completo la carrera académica y lo que ella entraña en términos de respeto, jerarquía, reconocimiento y valoración de la actividad académica. (Méndez, Absalón (2024)

Espera por la decisión del  Tribunal Supremo de Justicia


La gritense Maira Duque, considera que la situación de la ULA puede cambiar con relación a la decisión que emita el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). En  su hipótesis, piensa que, si este ordena la modificación del Reglamento Interno Electoral, pudiera  ocurrir  que se llame a una nueva inscripción de candidaturas, lo que cambiaría las circunstancias, así como la probabilidad que desaparezcan las planchas, el surgimiento de nuevas candidaturas individuales, de allí que las  aspiraciones por bloques pudieran desaparecer, dispersarse o disgregarse  por el tiempo que se ha tomado el TSJ para dar respuesta. Manifestó Duque que existen factores de riesgo como largo tiempo, conformismo, negativismo o desmotivación influido por la situación compleja que se vive en el país que llevan a las personas a desmovilizarse y renunciar al derecho a vivir mejor.

Maira Duque, fue enfática al expresar que cualquiera sea la decisión que tome el TSJ, o por los planteamientos y decisiones que decidan  los aspirantes  de las planchas conformadas, ella continúa adelante en su aspiración, porque hay un trabajo hecho y continuará haciéndolo. Enfatizó que esta oportunidad contribuye en la  revisión y ejecución de los análisis para fomentar los cambios necesarios que demanda una institución universitaria moderna, respetuosa de los derechos humanos  y laborales de los trabajadores y de los estudiantes, una universidad comprometida con la calidad de la educación, de la formación de las futuras generaciones para atender los campos del conocimiento que el país urgentemente exige.

Igualmente, ratificó mantenerse en la plancha denominada Transformación Universitaria, encabezada por el profesor Virgilio Castillo, quien aspira al cargo de rector; Ángel Andara, al Vicerrectorado Académico; Elvis Núñez, por el vicerrectorado Administrativo y Maira Duque, a la Secretaría.

En el mismo orden de ideas, destacó que la lucha por parte de quienes aspiran  estos cargos se hace con el fin de transformar a la ULA para hacerla innovadora, emprendedora, actualizar los conocimientos de quienes hacen vida en la misma en cuanto a lo académico-administrativo, de pregrado  y los postgrados que se administran en esta casa universitaria, cuyo fin es contribuir al desarrollo de  la región y del país. Especifica que el ubicar  esta casa universitaria  en estos renglones, significa visualizarla favorablemente para contribuir  desde el conocimiento, la tecnología, la innovación, entre otros, a cambiar el rumbo de la universidad, del estado y del país. 

Piensa  en que existe la necesidad de trabajar en un  plan B, hay que buscarlo, porque sí actualmente no hay camino, hay que ubicarlo; si se cierra una puerta tendremos que buscar la ventana u  otra puerta, debemos buscar las alternativas, no nos podemos rendir, esa es su posición. “No, no me verán rendida. Me verán presentando alternativas para avanzar en el proceso electoral universitario”.

Desde el punto de vista político, expresa que  aun cuando no ha hecho carrera en ningún partido,  pudiera pensar en ocupar  posiciones importantes como funcionario público de alto nivel en el país, entre estos desempeñarse en la Fiscalía General de la República, en la Procuraduría General de la República,  o en el Tribunal Supremo de Justicia.  Al preguntarle, si deseaba ser presidente de Venezuela, respondió: Nunca me habían hecho esa pregunta.

 

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